
Imprescindible film que hay que sumar a la lista de películas de carácter gastronómico. Una película donde el placer, como ingrediente principal, se mezcla como en una cuidada receta, con cada personaje que dibuja un ingrediente más y sacan todo su sabor. Se aporta una visión diferente e interesante del poder de la comida y de quien la cocina, desde lo más simple hasta lo perverso.